sábado, 27 de agosto de 2016

Cinéfila improvisación


No me detengo
hasta sentir el aroma
imágenes diarias
en mi cine
finales variados
que se interponen
a la sorpresa
del momento verdadero

Vivo tanto de manera ficticia
que cuando llega el momento
ya no deslumbra por la espontaneidad
¿Ah?

No me detengo
hasta que el momento llega
y lo vivo incrédulo
lo palpo con mis ojos
lo recuerdo con mis manos,
sin saber si esa posibilidad
es cierta o 
también imaginada

martes, 16 de agosto de 2016

Otro Fragmento... y hasta ahí nomá' loco. No más


Y los días siguen, todo sigue, por mucho que el final sea trágico o feliz, muerte, viaje, escape, cárcel. Todo sigue, no es un final, pero lo es a la vez para esa realidad de un sólo cerebro. Pero todo sigue y no tiene sentido terminar así un libro, buscando una excusa para terminarlo, ya sea con un shock o hecho relevante. No tiene sentido terminar así una historia y el protagonista lo sabe, sabe que no tiene lógica esperar algo más. Sólo queda seguir y cuestionarse cómo va a ser el día de mañana.

....

Qué harías. Qué quieres hacer con todo, con tus palabras y esto que más que sentarse a escribir mientras se toma un mate más que lavado es una forma de sobrevivir para no explotar y saltar por la ventana mientras se mira por ella, desde un alto piso en el centro de la ciudad donde ves los autos, la gente paseando sus perros, un malabarista que se resigna a irse a casa seguramente porque aún no cumple la cuota diaria en su esquina, la contaminación dando un color que podríamos llamar bonito en el cielo, las miles de luces que cada una alberga vidas enteras y realidades en las que quizá alguno esté mirando y buscando mi mirada dentro de este sentir perdido, una luz de televisión a través de cortinas delgadas, humo saliendo de las terrazas de amigos que comparten una parrilla, un grito de vez en cuando sin saber si es de felicidad, una risa, o de ayuda debido a algún robo del que pudo haber sido víctima, los letreros comerciales, el cerro, el monumento religioso en la altura para que sea visto por toda la ciudad, como en Río, Cochabamba, y cuantas ciudades más. Esto que no es más que estar sentado mirando esta realidad que es sólo un pedazo de una más grande y que a la vez es una, una en la cabeza de cada uno ya que sólo la vemos así. Y así intentamos cambiarnos y cambiarla, a veces para bien y otras sólo para conveniencia propia y qué. No es más que eso, escribiendo para sobrevivirse. Calmando un grito, introduciendo la duda del qué pasará mañana con algún dejo de esperanza para no cortar de raíz lo que tiene una gran probabilidad de fracasar. Pero vamos que por algo hemos seguido acá, porque a pesar de todo eso, se sigue, se lucha y cuantos más lo hacen sin saber que lo hacen porque sólo miran el fin del día y la comida en sus platos que tanto trabajo y horas de viaje intracitadino les cuesta. Y así, es sólo acá, en otros lugares se sabe que puede ser peor. Y por eso seguimos, porque hay tanto que hacer, tanto que ver y a la vez nada nuevo que ver porque sabemos que probablemente no veamos algo distinto, pero hay que seguir, no queda otra. Debe haber algo.

Santiago


Y si salí a verte fue por intentar
una vez más 
soportar tu forma de querer
reconciliarme con tus caprichos
frialdades y arrebatos
tus tiempos de reloj de arena
y tu maquillaje 

Te caminé
te toqué
pero sólo sentí áspero
grietas 
algunas con agua otras con papel
y restos de ti

Lo lograste
me atrapaste
aunque quizás me dejé
me golpeaste
aunque quizás me lo busqué

Y aquí estoy
escribiendo sobre ti
lugar de multitudes
que llenan alamedas

Como tú, Yayita


Mi mente se va como la tuya

mis ojos se pierden en tu pasado

que juega con el mío

adivinando en qué lugar vives en este instante


Vuelves cuando te miran esperando una respuesta

sólo sonríes y asientes con la cabeza

para conformarlos

para que crean que todo anda bien


A Cuba


Cómo fuiste capaz
qué te has imaginado
que a estas alturas de mi vida
con tu lucha y resistencia
vienes con tu realidad
a avivar el ideal
con tu gente
con tu son
que se mostró con verdad

Desde mi yuma vereda
veo tus grandes cornisas
que con abiertas puertas
van a tus campales calles
honrando a los héroes
miren o no al mar,
y siento ese olor
que sólo 
se respira en libros viejos
cuando la historia
entra hasta los pulmones

Y tú, noble guajiro
que sabes dar una sonrisa
que sabes de fútbol
aunque no el fútbol sobre ti
y que eres capaz
de hablar de aquel batallón
que los regresó al mapa
y de cómo el sol
baña a la caña
y a la selva
mientras la tierra generosa
da la comida que ofreces

Habiendo visto 
la selva a espaldas del mar
desde un campanario
vigilando el mapa,
la tierra bañada en sangre
como sus pares
de hermandad
entre el ideal y la pólvora
y una ciudad visitada
por haber dado nacimiento
a una leyenda

Ya extraño
a tus aguas y selvas
al calor que enciende
candela 
olvídate de eso
asere
a tu mujer
a tu revolución
tu ron
tus puertas abiertas
tu sonrisa
tu grito
tu mundo que sólo existe
ahí
en tu isla
Cuba

domingo, 14 de agosto de 2016

Fragmentos de


Es extraño, y si bien la situación actual se hace más normal día a día, extraño. Está ahí, pasa un tiempo y ya no hace daño, pero está ahí como parte del recuerdo que nadie quiere borrar. Se queda con el recuerdo, y con su mortal frecuencia. Esos momentos otra vez, que son recordados hasta hoy con sonrisas dibujadas de manera insurrecta y que de sólo sentirlos los imagino, y lo siento, el calor, tu piel tan suave, perder de vista mi mano entre tu selvático pelo, sentir cómo sale el viento tibio de tu nariz pequeña que rozo con la punta de la mía al momento de darte un beso, a esos labios a los que siempre llego como camino inevitable luego de mirar tus ojos oscuros que también me miran de manera cómplice porque ambos sabíamos que venía ese beso, ese abrazo, ese sentir el calor de los cuerpos, ese cuello con cuello, ese giro y ese pasar mis manos por arriba de tus hombros mientras mi frente queda apoyada en tu espalda y mis muslos sostienen a los tuyos, los dos, cubiertos por una sábana reconciliada que yace ya desordenada y arrugada por la batalla que fue librada hace un momento atrás. Ese cerrar los ojos y volverlos a abrir y ver que aún estás ahí entre mis brazos, y que yo sigo ahí vivo para sentirlo