jueves, 21 de julio de 2016

No tiene por qué tener título


Y tu ciudad 
que otra vez 
se vuelve mía 
cuando la piso con un recuerdo 
parece menos gris
 más amable
capaz de levantarse 
al mostrarme una memoria 
y recordarme por qué luché 
capaz de abandonarse 
porque aún hay 
 mirada de fusil 
 y ese cambio...

Lo necesité 
y esta ciudad 
 que me vio nacer 
caminar y perderme 
me lo da de nuevo 
para escribirte 
en cada paso roto 
que me permite avanzar 
hacia todo 
y a esa revolución...