viernes, 29 de abril de 2016

Escapes


Cierro los ojos
Masco la coca y piso el altiplano
un escape sensorial momentáneo
llegar a respirar
el aire que paraliza los pulmones
Pero sólo son hilos 
que me llevan a esos lugares

Me abrigo 
como si estuviera respirando el aire del glaciar
Me cargo las espaldas 
como cuando se está fuera de casa
Jadeo
Como si atravesase una selva
Y miro el cielo imaginando que
Lo que no veo tiene vida

Pregunto una dirección para creer
que estoy en otra ciudad
Y extraño a mi antigua casa
Para extrañar una comodidad conocida
Y así sentirme ajeno

Camino distancias
Que van desde el río a la montaña
Sólo por caminar
Como descubriendo piedras
Y en cada una historias de batallas

Y miro el mar sin mis ojos
Esquivo los llantos de la ciudad
Antes de entrar en los vidrios
Me deja en el sendero
Espera a que llegue el momento
Dormido en el acto
En este lugar
Donde sólo soy fiel
A la serpiente mineral


lunes, 11 de abril de 2016

Árbol alado


Raíces desde los vuelos cotidianos
dentro del día a día
lo que crece ni el viento lo arranca
no es un lugar
no es un momento
es la tierra y el conjunto donde la raíz crece
que aunque pueda desgarrar el cielo
y acompañar al cóndor
aunque pueda ser salar y ser selva
la raíz primera define al vuelo
de la tierra al aire
del apego a la experiencia
del aire a la muerte en tierra

.

jueves, 7 de abril de 2016

De Nostalgias Carcelarias...



He visto un salar contándome del pasado
el cansancio de los que por su sangre sufrieron
lo cuentan hexagonales huellas con libros enterrados
cada cual con viento y sal como granizo
ambiciones sosegadas por lágrimas momificadas

Te conocí ahora a ti, Selva
el sudor regala la sal a esta tierra
lo cuentan rectangulares huellas con candados abandonados
granos de café erigiendo bastones arados
ambiciones lavadas con el roce de las semillas

La diferencia sólo es posible con los ojos

sábado, 2 de abril de 2016

De Nostalgias Carcelarias (diciembre, 2015). Para ti Yaya.

De los recuerdos que se fugan
de los que se resisten a ser liberados
surgen penas e impotencias
por la duda de que no sean recordados

Es una madre que acompañó los pasos
los que me han llevado a escribirle
compartiendo ese amor por las letras
que en esta ocasión no podré mostrar

Pero de lo que sí le hablo
ella también y compartimos
es de miles de personajes
como los recuerdos inmortales
de una historia contada por sus palabras
tanto he heredado
que no lo había notado
del verso a la historia
de la curiosidad al compañerismo

Aún recuerdo los momentos
miles de viajes y un infinito tiempo
¿cómo no iba a aprender de ti?
¿cómo no iba a transformarme un poco en ti?

Mientras escribo tus palabras
la pena de no poder mostrarlas
junto al recuerdo que se resiste a ser liberado
me llevan al tiempo infinito en que reinaba mi dependencia
el extrañar, el necesitar, el llorar
y solo puedo levantar una promesa:
los recuerdos que se te pueden esconder
me encargaré de llevarlos conmigo
y con ellos tu inmortalidad


De Nostalgias Carcelarias (diciembre, 2015). Una oda al Altiplano (Iquique, 2014)

Querida tierra, pareces tan árida, pareces tan hostil,
pero si abres tus puertas cordilleranas, se puede ver, se puede ver lo fértil, el valle, la vida…


A días de volver a ti ya siento la marea

el ruido de olas que pronto serán viento
el momento de pisar la altura
y ver la marejada blanca cayendo del cielo


Siento mínima mi estatura

ante tal fuerza anclada a la serpiente mineral
ya voy subiendo en espíritu
aunque mis pies sigan en el mar


Ya siento el sol cercano

ya te siento en mis pulmones
ya te siento tierra de dos estaciones
ya te puedo escuchar en mis canciones


Junto al canto de las llamas

del cóndor
de la quena
y del Aymara vigilante



Del libro Nostalgias Carcelarias (diciembre, 2015). Poema selvático. Colombia (abril, 2015)

El aleteo de unos ojos que no ven
la vigilia de un ser mágico
forma acuática de mirar el alba
y gotas que marcan la piel

Dormí junto al muerto amarrado al castaño
beso que tropieza en desvíos
serpiente no dejes de arrastrarte
te veré en otra selva

Un sabor dulce no calma la ansiedad
se pierde entre palabras una botella quebradiza
escucho tu sorbo cortado por cuchillos
mientras bebo el ruido del motor

Perdóname y limpia esas gotas
pronto volveré a estar parado
sólo no dejes de arrastrarte
serpiente no me des la espalda